Un dia lancé un pequeño avion eléctrico a un acantilado, aquel día experimenté la sensación de poder jugar con el viento y prescindir del motor. Aquí comenzó mi afición al vuelo de ladera
domingo, 14 de agosto de 2011
sábado, 6 de agosto de 2011
voló
Al dia siguiente asomaba su cabecita por el agujero de la caja. Eran las 9 horas. Los bencejos realizaban acrobacias y chillaban juguetones. Sostuve en mi mano a la cria y subitamente saltó en un vuelo energico. Se hizo adulto.
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