Toca siestecita
Un dia lancé un pequeño avion eléctrico a un acantilado, aquel día experimenté la sensación de poder jugar con el viento y prescindir del motor. Aquí comenzó mi afición al vuelo de ladera
miércoles, 28 de diciembre de 2011
jueves, 22 de diciembre de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


