Un dia lancé un pequeño avion eléctrico a un acantilado, aquel día experimenté la sensación de poder jugar con el viento y prescindir del motor. Aquí comenzó mi afición al vuelo de ladera
martes, 25 de agosto de 2009
Setenil
Un pueblo entre las rocas, y una vista nocturna desde el salto de levante en Algodonales, lugar favorito de parapentes
1 comentario:
Las fotos y los personajes son estpendas
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