Un dia lancé un pequeño avion eléctrico a un acantilado, aquel día experimenté la sensación de poder jugar con el viento y prescindir del motor. Aquí comenzó mi afición al vuelo de ladera
viernes, 11 de junio de 2010
Y el que faltaba...lo adivinas?
2 comentarios:
Anónimo
dijo...
Por fin cosas que vuelan y no sólo que flotan o ruedan... :-)
2 comentarios:
Por fin cosas que vuelan y no sólo que flotan o ruedan... :-)
Pues liberate como yo hice, y verás como tenemos mas capacidades. En la variedad está el gusto, y yo ahora paso mucho gustito ;)
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