Un dia lancé un pequeño avion eléctrico a un acantilado, aquel día experimenté la sensación de poder jugar con el viento y prescindir del motor. Aquí comenzó mi afición al vuelo de ladera
sábado, 13 de noviembre de 2010
Ensayando el coleman
Parece facil....pero no lo es. Eso si...es imprescindible
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