Un dia lancé un pequeño avion eléctrico a un acantilado, aquel día experimenté la sensación de poder jugar con el viento y prescindir del motor. Aquí comenzó mi afición al vuelo de ladera
sábado, 18 de febrero de 2012
Rodando con la cometa
Ahora la playa es de los que la aman de verdad. Rodarla a merced del viento.. Una gozada
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